sábado, 26 de marzo de 2011

EL COMERCIO DE LOS MAYAS EN COMALCALCO

     El presente trabajo fue presentado el día 24 de abril del 2007 con motivo de las Conferencias que se realizaron en el Museo de Historia de Tabasco "Casa de los Azulejos", el foro llevó por nombre general "Tabasco ¡Cultura e Historia!", en ese maro se presentó el texto que a continuación se reproduce, uno de los primeros trabajos realizados durante el transcurso de mi Licenciatura.

Contexto general:

            Periodos[1]:

Preclásico (2500 a.C. – 250 d.C.)

Temprano (2500 – 1200 a.C.).-         Aldeas cuya economía se basa en la agricultura. Comienza la fabricación de vasijas y figurillas de barro (cerámica).

Medio (1200 – 400 a.C.).-                 Se inicia la construcción de ciudades, surge y se consolida la cultura olmeca, el primer desarrollo complejo de Mesoamérica: La Venta.

Tardío (400 a.C. – 250 d.C.).-           Sobre la base de la economía agrícola se desarrolla la construcción de ciudades y surgen centros regionales que ostentan el poder político y religioso. Aparecen la escritura y el calendario.

Clásico (250 – 900 d.C.)

Temprano (250 – 600 d.C.).-            Se consolida la presencia maya en la región. Surgen sitios como Comalcalco, Tortuguero (Macuspana), Pomoná (Tenosique) y Moral-Reforma (Balancán). A finales de esta fase comienza el apogeo de Comalcalco.

Tardío (600 – 900 d.C.).-                  Notable incremento en el número de asentamientos mayas en la región. Se consolida la importancia de los sitios surgidos en la fase anterior, algunos de los cuales son dependientes de Palenque, en tanto que otros estan relacionados con Calakmul. Elaboraron de figurillas por varios sitios de Tabasco.

514 – 790 d.C.-                                  Registro de las inscripciones de Pomoná.

649 d.C.-                                            Comalcalco es sometido por Tortuguero, aliado de Palenque.

659 DC.-                                            Pakal el Grande, de Palenque, hace prisionero a un señor de Pomoná.

Siglo IX                                               Decadencia de Comalcalco.


Comalcalco: Generalidades.

            El asentamiento prehispánico de Comalcalco constituyó un importante enclave comercial en la región de la Chontalpa, por constituir una zona de tránsito entre la costa del Golfo y la península de Yucatán, respecto al área del río Usumacinta, el Altiplano central y el extremo norte del Golfo de México. Su situación geográfica, sobre la margen este del caudaloso río Mezcalapan, antiguo tributario del Grijalva, le proporcionó una posición estratégica para el tráfico interregional de mercancías, hecho que puede comprobarse con la presencia de diversos productos que no se encuentran en la región, como son los yugos y hachas de la región Huasteca, las figurillas de Jaina y Jonuta, los materiales líticos de yacimientos localizados en Guatemala y el estado de Hidalgo o en la cerámica foránea de diferentes localidades. Comalcalco es uno de los grandes desarrollos del periodo Clásico (250-900 d.C.). Los mayas de Comalcalco asumieron el reto que la naturaleza les impuso y construyeron sus edificios a base de arcilla, utilizándola como relleno; en algunas estructuras se usaron ladrillos como revestimiento y para la construcción de espacios interiores cubiertos por el arco falso o bóveda maya. Gracias a la quema de grandes cantidades de conchas de ostión se hicieron aplanados de estuco, mezcla de cal y arena de muy alta calidad, que perduran hasta nuestros días. Conforme al más reciente estudio epigráfico se sabe que el nombre original de la ciudad era Hoy’ Chan.


El comercio.

            Los mayas dependían en buena parte del comercio, el cual se hacia localmente entre los vecinos de la población, intercambiando los productos en los mercados; o bien la gente de los poblados pequeños iba a los grandes mercados, a donde concurrían mercaderes de varias zonas, como sucedió en Comalcalco, centro comercial y puerta del mundo maya. Habían patios y plazas, lo mismo que en edificios ocupados por los administradores, en los cuales se intercambiaban productos y materias primas locales, junto con mercancías provenientes de lejanos lugares.

            En Comalcalco en la Plaza Norte, rodeado por los Templos I, II y III, yacía el mercado donde se comercializaba todo tipo de productos necesarios, utilizados por los mayas, esta relación se efectuaba a todos los niveles, desde la Husteca, Teotihuacan y los mismos mayas del Peten, Puuc hasta Honduras, que para comerciar con los primeros tenían por paso obligado Comalcalco, a mas de depender de Palenque y siendo este un señorío muy dominante, hizo de este sitio un centro comercial interno y externo. Sus proveedores mayas Chichen Itzá, Acalan, Nilo, Naco, Bacalar, Xicalango, Zinicantan, Ecab, Conil, Uaxactún, Palenque propiamente y otros mas en menor escala[2].


La intensificación del comercio.

Se desarrollaron en el clásico grandes mercados en las urbes que se llamaban p`polom[3]. Los comerciantes hacían largos y exhaustivos recorridos para poder abastecer a pequeños comerciantes quienes distribuían de casa en casa los artículos. Del Valle de Motagua, en Guatemala, Honduras y del Puuc. Los grandes comerciantes adquirían gran prestigio y fama entre la nobleza maya, formaron un grupo selecto fuertemente ligado a los sectores gobernantes y protegidos por ellos... y en algunas ocasiones eran reclutados como espías del reino.


Funcionamiento de los mercados.

            Este estaba regido por una especie de corte judicial y mercantil, situada en una esquina del recinto destinado al comercio; siendo un jefe especial el que cuidaba el orden, controlaba las medidas, fijaba los precios, evitaba los abusos, castigaba a los infractores y evitaba el engaño y el robo. El mercader maya, llamado polom, estaba organizado en gremios usaba un bastón y un abanico como insignias de su rango, llevaba una bolsa o red para guardar las monedas que a menudo eran granos de cacao, cascabeles de cobre, conchas coloradas, plumas de quetzal, hachuelas de cobre y otras piedras verdes; los mercaderes eran por lo regular señores principales los cuales tenían un dios principal, este es Ek Chuah (escorpión negro de la guerra), patrono del cacao y e los mercaderes, al que hacían fiesta en el mes de Muan.

Las rutas comerciales fueron establecidas por los mayas para transportar productos. Era una actividad llevada fuera de sus fronteras por los comerciantes y los productos eran transportados utilizando esclavos, algunos comerciantes eran llevados en literas o hamacas se iban acompañados de una escolta y cierto número de cargadores; se realizaban mediante intercambio o truque, de los diversos productos, aunque también se utilizaban los granos de cacao a manera de moneda. Aunque no había un valor exacto, un conejo valía 10 semillas.

            A mediados de los años 800, un grupo conocido como el Putun maya, emigraron al estado de Yucatán, procedentes de la región costera del Golfo de Mexico (Tabasco). La mayor parte eran guerreros y comerciantes. Comerciaban con regiones tan apartadas co9mo Veracruz, Honduras y los mayas peninsulares. Había toda clase de comerciantes, desde el muy rico que pertenecía a la nobleza, hasta el traficante u honero[4].

            Había tanto rutas terrestres como marítimas, y en otros lugares verdaderos caminos o calzadas, llamadas sacbé, como se observa en Cobá, Chichén Itzá, Cava, Izamal, Dzibilchaltún, El tigre, etc.

Materias de intercambio.

Mercaderes mayas llevaban e intercambiaban:

1.- Preciosas piezas de ropa, entre ellas, las prendas de vestir que se hacían de algodón, plumas de guacamaya y quetzal, lo mismo que el henequén y el cáñamo silvestre; bragueros o paño de caderas, capas de plumas (utilizada sobre los hombros); faldillas cortas (que eran sujetas por cinturones de cuero de venado, de cáñamo o de henequén); venían faldillas de piel de jaguar, abanicos de plumas, sandalias con taloneras de piel de jaguar y lazos decorados o tejidos; ornamentos, tocados y joyerías como el jade, oro, turquesa, cobre, plata, ámbar, hueso, concha, obsidiana, cristal de roca, perlas, adornos, como collares, brazaletes, pectorales, narigueras, bezotes, discos con mosaico de concha, pirita, pelo de conejo, etc[5].


2.- Alimentos: maíz, frijol, calabaza, jicamas, chiles, camotes, yuca, mandioca, sal, tomate, cacao, y algunas otras plantas; aguacates, anonas, cocoyoles, mamey, pitahayas, zapotes, frutos de ramón, tubérculos como el macal, hojas de chaya, etc.

            El alimento por excelencia era el maíz, que era complementada con carnes de algunos animales domésticos y montaraces, se preparaba de varias formas como la tortilla, atole, pinole, pozole tamal, etc. Tomaban una gran cantidad de masa de maíz sazonada con sal y chile. La semilla de calabaza fue un alimento de mucha importancia en la dieta o régimen alimentito indígena; la miel era otro ingrediente indispensable y se utilizaba como complemento alimenticio[6].

3.- Materiales: algodón, el pochote, henequén, tabaco, corteza de amate, cáñamo, hule, achiote, añil, guajes y jícaras, copal y resinas de los ciruelos, cedro y zapote; maderas preciosas, liquidámbar, palo de Campeche, mangle, balché, etc., grana o cochinilla, hierbas medicinales, pinturas y colorantes, pelotas de hule, cinabrio, vasos de alabastro y pedernal.

4.- Animales: venado, jabalí, tapir, tejon, armadillo, codornices, faisanes, iguanas, conejos, guajolote silvestre, etc.

5.- Pesca: mojarras, mantarraya, tiburón y también cangrejos, pulpos, tortugas, manatíes, caracoles, almejas, camarones, y otros, que conservaban asándolos, secados al sol, salándolos o cocidos para intercambiar con otros productos (al igual con las carnes de animales).

            Es así como el comercio ha brindado muchos frutos para los mayas de Tabasco, y a través de éste pudieron intercambiar su cultura y sus tradiciones con la mayor parte de Mesoamérica, y hasta el día de hoy sorprende saber que estos hombres y mujeres mayas mantuvieron una excelente organización con respecto al comercio y otras formas de convivencia y administración, es pues momento de retomar lo bueno que nos han legado y no dejar que se extingan nuestro pasado, sino que viva para el presente.

Lic. Eddy Lorenzo González Jiménez
Historiador







[1] Los Mayas de Tabasco, Roberto Garcia Moll, Arqueología Mexicana, No. 61, 2003, págs. 72-79, Editorial Raíces, Mexico.
[2] Zona Arqueológica de Comalcalco, INAH, CONACULTA 2001.
[3] P`polom, mercaderillo o regatón, Isabel Fernández Tejedo. Arqueología Mexicana. Vol. 5, Num. 20, XI-XII – 1998, págs. 46-53, Editorial Raíces, Mexico.
[4] Región de la Astronomia, Matemáticas y Arquitectura, Román Piña Chán, Una visión del Mexico Prehispánico, 1967, págs. 164-165, UNAM, Mexico.
[5] Ídem.
[6] Hombres de maíz en tierra de pavos y venados, Maria del Carmen León Cazares, Arqueología Mexicana. Vol. 5, num. 28, XI-XII - 1997, págs. 30-37. Editorial Raíces, Mexico.

Nota: Las fotografías insertadas en el texto son exclusividad del autor.

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