domingo, 6 de noviembre de 2011

LA EVANGELIZACIÓN EN TABASCO EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XVI

            Este trabajo que se presenta corresponde a una investigación más extensa sobre el desarrollo histórico de la evangelización y los principales actores y gestores de la misma, tanto en la provincia de Tabasco como fuera de ella, al mismo tiempo la consolidación de los fundamentos jurídicos para la implantación de un sistema eclesiástico que otorgue el poder y la fuerza pública en todos los niveles de la sociedad. Esta ponencia pone de manifiesto los pasos perdidos que hoy toman el rumbo para develarnos no solamente quienes fueron los evangelizadores, sino también las propuestas pastorales que sembraron entre los tabasqueños en segundo cuarto del siglo XVI.
Una aproximación a la cuestión general…
            Con el recibimiento de las bulas Alejandrinas del 3 y 4 de mayo de 1493, los Reyes Católicos comenzarán con una nueva era de dominación política a través de un elemento fundamental en la sociedad castellana de la época: la evangelización.[1] El papa Alejandro VI, dotó a los católicos monarcas Isabel y Fernando de facultades jurídico políticas que a lo largo de tiempo fueron transformándose en lo que sería el Real Patronato Indiano. Estas facultades, no obstante, no nacieron de un corpus primario jurídico, sino de la interpretación teológica de las escuelas y universidades patentes de finales del siglo XV y principios del XVI.
            Las grandes empresas “descubridoras” manifestaron el deseo de llevar a los religiosos de las órdenes mendicantes a cumplir con su misión, ésta es, la extensión del Reino de Dios por medio de la palabra, la obra y el ejemplo. En este sentido, los frailes fueron la avanzada para el sometimiento de los pueblos aborígenes-indígenas de un Nuevo Mundo del cual no se tenía referencia cierta, situación que al mismo tiempo significó toda una estrategia política para imponer un sistema social no tan alejado de la herencia medieval.[2]
            Al mismo tiempo, el Reino Unificado de España, internamente salía de una situación realmente penosa, la expulsión de los moros, que eran los habitantes musulmanes asentados en el territorio desde hacía varios siglos, proceso que duró casi un siglo de luchas, pactos y capitulaciones. La evangelización recobró auge al gran sentido espiritual medieval en el que estaban imbuidos los pueblos españoles, sobre todo en el establecimiento de la Iglesia católica y la conversión muchas veces obligatoria de los evangelizados. En América supuso este mismo traslado con los aborígenes-indígenas, con las mismas facultades y con el apoyo de la corona.[3]
Supuesta imagen de Santa María de la Victoria que se venera en Villahermosa.
            En su testamento la reina Isabel, destacó la importancia de “… procurar inducir y traer los pueblos de ellas y los convertir a nuestra Santa Fe Católica…que éste sea su principal fin y en ello pongan mucha diligencia,…[4] para una consolidación del terreno que por mandato Apostólico había sido donado no sólo a la corona, sino a la institución que ella representaba y a su pueblo español con las condiciones emanadas del derecho y conforme a las directrices de la Iglesia.
            Con estas bases, la misión americana cobró un sentido único en la triada de sometimiento-evangelización-dominación. La presencia de los frailes se notó con las primeras excursiones, así vemos al almirante Cristóbal Colón embarcado en 1492 con varios frailes franciscanos e inclusive un jerónimo pero no con el plan de evangelización, sino de capellanes para los servicios religiosos a los marineros. Ya posteriormente en los siguientes viajes el flujo de religiosos será más importante, sobre todo para atender las primeras islas encontradas en la navegación. Cuando el asentamiento de Cuba se convirtió en faro para las expediciones a Mesoamérica, las fundaciones mendicantes entre franciscanos y dominicos acaparaban el dominio territorial y espiritual de las islas descubiertas.[5]
            En la segunda expedición salida de Cuba a Mesoamérica en 1518, Juan de Grijalva llevó a un clérigo como capellán llamado Juan Díaz, tocaron por primera vez lo que sería la península de Yucatán y se oficio la misa en varios lugares. Con el capitán Hernán Cortés, regresa nuevamente en 1519 el capellán Díaz, pero ahora acompañado de fray Bartolomé de Olmedo, de la orden de Nuestra Señora de la Merced, la labor a las que fueron destinados consistieron en la asistencia de los marines y a bautizar explicando el catecismo a los caciques. Estos personajes fueron los primeros en tocar el suelo tabasqueño en calidad de ministros del evangelio.[6]
Retablo no terminado en el museo del ex convento de Oxolotán, Tabasco.
            Con la entrada de Cortés a Altiplano mesoamericano, inicia una serie de conquistas y sometimientos a los pueblos que a su paso se van encontrando, muchos de los cuales se unen contra los mexicas que tenían dominado una basta región de influencia económica, política y que al mismo tiempo compartían similitudes en materia de religión. En este contexto, Cortés se siente llamado a convertirse en el Apóstol que ve una basto territorio donde plantar la imagen de la Cruz y bajo esa lógica pide a la corona el envío de los primeros misioneros que llegan en 1523, los franciscanos Juan de Tecto, Juan de Aora y Pedro de Gante serán los pioneros en esta labor, asentándose en lo que será la ciudad de México, hasta el 13 de agosto de 1521, la gran Tenochtitlan.
            Un año después, en 1524, arriban los 12 franciscanos al mando del cual estará el padre fray Martín de Valencia y que se encargarán de recorrer todo el territorio mesoamericano que se denominará Nueva España para entregarse a la evangelización, entre estos 12, habrán algunos que se preocuparán efectivamente por que una región de la Nueva España sea evangelizada y sometida a la corona, la provincia de Tabasco.
Tabasco en el umbral del Evangelio…
            Ya se había dicho que Cortés había llegado a las costas de Tabasco en marzo de 1519, a un pueblo indígena llamado Potonchán, cerca del cual se celebró la primera misa cantada por el padre fray Bartolomé de Olmedo acompañado del clérigo Juan Díaz dando lugar al mismo tiempo al bautismo de varias doncellas, entre ellas la famosa Marina. Sobre este acontecimiento bautismal y la incipiente evangelización, dirá el Obispo fray Bartolomé de las Casas, OP años más tarde que “…ni los indios le entendían, ni ellos a los indios y en siete u ocho días que allí estuvieron ¿cómo les podían entender los misterios de la fe?”.[7] Esta acusación desde nuestro punto de vista resulta completamente lógica, la evangelización es un proceso continuo de enseñanza, formación y catequesis, no la simpleza de imponer a la fuerza una fe por medio de la presión y la obligación.
            Es importante destacar que Cortés dejó la imagen de la Virgen María de la Conquista en la población que se denominó Santa María de la Victoria, pero si tomamos en cuenta lo que muchos historiadores defienden, que el capitán no dejó colonización de estas tierras hasta que Vallecillo funda oficialmente la Villa de la Victoria en 1525, la interrogante es ¿podrían los indios rendir culto a la Virgen en la religión católica, si como dice Las Casas, no fueron evangelizados correctamente? Opino que tuvieron que quedarse algunos soldados a mantener el orden en Potonchán y sobre todo para construir una pequeña capilla en honor de la Virgen, porque los indios volverían, luego de marcharse, a sus idolatrías y serían inclusive capaces de destruir hasta la imagen.
            La siguiente etapa, lo constituye indudablemente el paso de Cortés hacia las Hibueras, no me detengo en detallar sobre este hecho, pero puntualizo que no venía solo, es bien sabido que venían con él los padres fray Juan de Tecto y fray Juan de Ahora, que desafortunadamente perecieron en el camino por la región de Acalán y según el recorrido pasaron por la provincia de Tabasco, la labor de evangelización no fue completa ni compleja, el paso fue rápido, las marchas fueron forzadas, especialmente porque transportaban a Moctezuma, pero que por obvias razones únicamente se dedicaron al servicio de capellanía con los soldados españoles.[8]
            Ante una verdadera necesidad de impulsar la evangelización en toda la Nueva España, principalmente en las provincias alejadas del centro, se organizaron pequeños grupos de misiones, que sin duda, fueron el alcance más efectivo ante el proceso de sometimiento que vivieron los indígenas de la provincia de Tabasco, sobre todo en la recuperación de territorio que volvieron a sublevarse. La inminente llegada de Francisco de Montejo “el Mozo”, propició una cierta estabilidad para el desarrollo de la labor pastoral religiosa, bajo su protección se fundan las primeras capillas en la provincia y establece algunos clérigos que las atiendan, uno de los cuales era Juan Rodríguez de Caraveo, pero que desafortunadamente la historia no nos ha legado los nombres de muchos de ellos.[9]
Ex convento de Oxolotán, Tacotalpa, Tabasco.
            Los franciscanos desde México-Tenochtitlan organizaron las primeras misiones que se encargaron de promover la catequesis y el establecimiento de las primitivas comunidades católicas por medio de las parroquias, según el sistema de los franciscanos, primero era necesario realizar las casas de conversión, antecedentes directos de las parroquias; es preciso recordar que en jurisdicción eclesiástica Tabasco pertenecía al Obispado de Tlaxcala desde su fundación en 1525 y en lo misional a la Provincia del Santo Evangelio de la orden franciscana.[10]
El intento frustrado…
Pintura de Fray Pedro Lorenzo de la Nada, evangelizador en Tabasco.
            Hacia 1537, el adelantado Montejo pidió a los franciscanos organizar una misión pacífica, con la cual tenía plena intención de llegar hasta Yucatán. El que estaría al frente de este grupo, sería el padre fray Jacobo de Tastera que con otros cuatro frailes se encargarían de llevar a cabo la petición mencionada por orden del superior fray Antonio de Ciudad Rodrigo donde predicaron en Guazacualco y un poblado de españoles llamado Puitel, nombre que le da a la villa de Santa María de la Victoria,[11] sin embargo, tuvieron serios problemas con 30 españoles residentes y expulsos, situación que valió para vengarse y devolver a los indios los ídolos incitándolos a idolatrar nuevamente, cambiándolos por mujeres, luego de dos años de estancia y profunda labor pastoral quedaban nuevamente como al principio. Fray Jacobo prefirió la salida de Tabasco a una confrontación con los españoles, pero antes escribió una relación al superior Ciudad Rodrigo que también se quejó ante el Virrey y éste ante el emperador Carlos V por los penosos impedimentos con que se habían topado los frailes en la provincia de Tabasco.[12]
            En esta situación, no solamente los frailes franciscanos ocupaban un puesto determinante en la evangelización, los clérigos también estaban situándose en una posición inferior pero permanente, en el siglo XVI, los clérigos estaban bajo la jurisdicción primero de Tlaxcala, pero luego pasaron a las órdenes del Obispado de Chiapas cuando éste se funda y por obvias razones la provincia de Tabasco pasa a estar sujeta a esta jurisdicción, la muestra más contundente es la presencia en la capilla de Santa María de la Victoria del clérigo Francisco Martín que celebraba regularmente desde 1542.[13]
            Ya para principios de 1545, los dominicos comienzan a tomar posesión de un nuevo terreno, la provincia de Chiapa. Con la llegada del segundo obispo y primero efectivo que toma posesión de la sede, fray Bartolomé de las Casas, vienen con él toda una comitiva de frailes dominicos que pasan por la provincia de Tabasco y realizan un labor evangelizadora en diversos pueblos, principalmente los que cruzan por el río Grijalva, bajando por el río de la Sierra, de los frailes que venían muchos se habían ahogado en la travesía del puerto de Campeche a la villa de Tabasco, no pasarían menos penas por las condiciones del terreno tabasqueño. Al arribar los frailes a la villa, se encontraron “…una Yglesia como la de Campeche…”, dándose cuenta inmediatamente la poca persistencia que existe en la evangelización, notándose claramente que los españoles solamente iban a hacerse caudal para regresar a España. La comitiva se había separado en dos bandos, el primer grupo estaba conformado por el Obispo y otros frailes y el segundo por fray Tomás de la Torre con otro número igual, atravesaron los pueblos de Santa María de la Victoria, Tlacotalpa, Teapa, Tecomaxiaca e Ystapangajoya.[14] Es notorio saber que el Obispo Las Casas se encontró al llegar a la villa de Tabasco con “…dos frailes franciscanos que se ivan a España…”, el prelado les rogó que continuaran con su labor, pero éstos estaban resueltos a irse, no obstante, el Obispo les profetizó que si salían de la provincia nunca llegarían a España, sobre todo porque “…le negaban la misericordia a los indios…”.[15] Este paso duró solamente algunas semanas.
            A pesar de tener una seria documentación sobre la labor de algunos frailes y las crónicas históricas sobre el paso de diversos misioneros, desafortunadamente no son abundante los datos ciertos con que se cuentan los procesos de muchas misiones en la provincia. Por ejemplo, en 1550, el franciscano fray Diego de Béjar, que misionaba en tierras del Acalán que corresponde a los actuales municipios de Tenosique y Balancán, tuvo el apoyo de los mismo indios conversos para delatar a los demás indios idólatras y así destruir las imágenes de piedra de sus dioses. 8 años más tarde, el sucesor de Las Casas, el Obispo fray Tomás Casillas, OP constató la poca evangelización habida en la provincia, al realizar su visita pastoral notó que en las iglesias construidas con materiales propios de la región carecían de ornamentos y los indios eran ignorantes de la doctrina cristiana.[16]
Reflexión final…
Esta primera mitad del siglo XVI, tenemos que bajo el pretexto de evangelización hubieron intereses políticos y económicos, muchos frailes cooperaron con el gobierno virreinal para someter a los indios a la corona, pero también es cierto que muchos fueron leales a sus conciencias y lucharon por defender a los indígenas de la explotación, resulta sorprendente enterarse de muchas situaciones penosas que los propios frailes pasaron para plantar el árbol de la Cruz en Tabasco y de esta manera cumplir con la misión que se les había encomendado. Esta primera base, será el descontento general que reinará durante los siglos de dominación española y los dos siguientes siglos subsecuentes manifestándose en el poco arraigo de fe existente en muchos pueblos donde el sincretismo religioso es totalmente predominante.


[1] Para detalles sobre las interpretaciones jurídico-teológicas de las Bulas Alejandrinas véase a Ismael Sánchez Bella: Las bulas de 1493 en el derecho indiano en Anuario de Historia del Derecho, Madrid, 1994, págs. 371-388; C. Alberto Roca: De las bulas alejandrinas al nuevo orden político americano en ibídem, págs. 329-369; Paulino Castañeda: La interpretación teocrática de las bulas alejandrinas en ibídem, págs. 19-59.
[2] José María Muriá: La conquista de México en Gisela von Wobeser: Historia de México. Fondo de Cultura Económica, Secretaría de Educación Pública y Academia Mexicana de la Historia. México, 2010, pág. 84.
[3] Ibídem, pág. 89.
[4] Ismael Sánchez Bella: op. cit., pág. 372-373.
[5] Antonio Núñez Jiménez: Cristóbal Colón en Cuba. Gobierno del Estado de Tabasco. Villahermosa, Tabasco, 1994, pág. 61.
[6] Fray Francisco de Pareja: Crónica de la Provincia de la Visitación de Nuestra Señora de la Merced redención de cautivos de la Nueva España. Imprenta de J. R. Barbedillo y Co. México, 1882. Estado Primero, Capítulos I-XX, págs.1 -164; Ana Luisa Izquierdo y de la Cueva: Tabasco: parteaguas del descubrimiento y conquista de México en Arqueología Mexicana. Vol. XI, no. 61, mayo-junio. México, 2003, págs. 53-57; Fray Diego López de Cogolludo: Los tres siglos de la dominación española en Yucatán, o sea historia de esta provincia, desde la conquista hasta la independencia en Manuel González Calzada: De cómo vieron y contaron los Cronistas de Indias el descubrimiento y conquista de Tabasco. Consejo Editorial del Gobierno del Estado de Tabasco. México, 1981, págs. 356-358.
[7] Samuel Rico Medina: Los predicamentos de la fe. La inquisición en Tabasco 1567-1811. Gobierno del Estado de Tabasco. Villahermosa, Tabasco, 1990, pág. 46.
[8] Vicente de Paul Andrade: Fray Juan de Tecto (su muerte). Tipología de la Misericordia Cristiana. Puebla, 1896, págs. 6-15. Samuel Rico Medina: ibídem.
[9] Ibídem.
[10] Crescencio Carrillo y Ancona: El Obispado de Yucatán. Historia de su fundación y de sus obispos desde el siglo XVI hasta el XIX seguida de las Constituciones Sinodales de la Diócesis y otros documentos relativos. Tomo I. Imp. y Lit. de Ricardo B. Caballero. Mérida de Yucatán, 1892, pág. 52. Samuel Rico Medina: ibídem.
[11] Fray Francisco Morales Valerio: Fray Jacobo de Tastera (1490?-1542). Un notable misionero en Tabasco en Arqueología Mexicana: op. cit., pág. 59; Fray Fidel de Jesús Chauvet: Fray Jacobo de Tastera, misionero y civilizador del siglo XVI en Estudios de Historia Novohispana. Vol. 3. IIH – UNAM. México, 1970, págs. 18-24; Fray Bartolomé de las Casas: Breve relación de la destrucción de las Indias. Impresa en Sevilla. 1821, págs. 83-87.
[12] Fray Jerónimo de Mendieta: Historia eclesiástica indiana. Antigua Librería. México, 1870. Libro V, Capítulo XLII, págs. 665-666. Fray Francisco Morales Valerio: ibídem.
[13] José Gerardo Herrera Alcalá: Obispado en Chiapas. Sociedad Mexicana de Historia Eclesiástica. México, 2005, pág. 3.
[14] Fray Tomás de la Torre: Desde Salamanca, España hasta Ciudad Real, Chiapas: diario de viaje, 1544-1545 en Ciprián Aurelio Cabrera Bernat: Viajeros en Tabasco. Tomo I. Colección Independencia Nacional. Gobierno del Estado de Tabasco. México, 2011, págs. 194-206.
[15] Ibídem, pág. 197.
[16] Samuel Rico Medina: op. cit., pág. 49.

martes, 29 de marzo de 2011

ENSAYO LA INVENCIÓN DE AMÉRICA

Dentro de las estructuras prácticas de la enseñanza de historia, encontramos siempre una lineal muestra cronológica de hechos históricos que no tienen más que mostrarnos como señales dogmáticas que debemos creer sea como sea; éste caso al que nos enfrentamos a cuestionar y que bien es un punto de partida después de conocer con un punto y aparte la hazaña llevada a cabo por Cristóbal Colón el 12 de octubre de 1492, da un giro completamente certero a muchas de las interrogantes que nos hacíamos, no conformes con las explicaciones que durante mucho tiempo hemos creído.
Es indispensable ir discerniendo el problema de si realmente Colón descubrió América o es totalmente una falacia, las primeras autoridades, cronistas y escritores de la historia de la época de Colón han proporcionado divergencias en el caso, muchas teorías van creando las realidades algo distorsionadas, si para muchos de nosotros significó un cambio relativo en el pensamiento de la época, menos probable sería aceptar que Colón emprendía una “empresa descubridora”, esas palabras en concepto mantienen un significado distinto a los objetivos a los que realmente emprendía.
Paso a paso vamos a trasladarnos a las ideas generales de ese “descubrimiento”, pues es objetable que cada una de ellas nos va a dar luces para comprender lo que realmente sucedió aquel año de 1492. En lo original, la historia enseñada año tras año en las escuelas: la empresa descubridora de Colón llegó a tierras de América el día 12 de octubre de 1492, es el encuentro de 2 culturas. Simplemente demuestra que es algo superficial, sin querer demostrar una crítica histórica que proporcione una información veraz y oportuna en el caso mencionado. Ahora O´ Gorman a través de una sencilla investigación e indagando en cada una de las ideas que volaban desde hace 500 años y nadie se atrevía a contradecir a lo estipulado, encontramos los relucientes enfoques que dan origen a una idea distinta sobre el suceso en el cual Colón involucró a una de las naciones europeas que llevarán a cabo la colonización, saqueo, robo, explotación y exterminación de muchas razas aborígenes.
Buscaron los escritores de la historia tratar de justificar el encuentro de Colón con el Nuevo Mundo, la propiedad que sólo los españoles podrían tomar en posesión. Sin embargo, muchos aclamaron a una leyenda que dejaba mucho que desear, un invento que forja mentalidades diversas. Si alguien más había anteriormente descubierto estas tierras y que después de quedar en el olvido, y llegar Colón nuevamente, ya no sería descubrimiento, sino redescubrimiento. Pero continúan las interrogantes, como si sabía el almirante que estas tierras eran un nuevo continente, lo dudamos tajantemente, puesto que ni la ciencia de ese tiempo alcanzaba a delimitar razones geográficas territoriales. A decir verdad, los elementos con que contaban para una navegación marítima comercial o de expansión territorial  eran tan pobres, no queriendo decir inexacto, pues muchas veces los mapas encontrados de aquella época son realmente sorprendentes.
Oviedo buscó genera una conciencia más abierta a una disputa que se comenzaba a gestar,  negando la posibilidad de que alguien más haya descubierto estas tierras, que el almirante conocía la existencia un nuevo mundo, y llevó la práctica sus supuestas ideas, o sea, la gloria es de Colón y es su descubridor. Gómara, asevera que el relato del primer descubridor es cierto, su investigación le llevó a saber de la existencia de otras tierras, Colón es solo un redescubridor. Y su hijo Fernando Colón mencionó que nadie sabía de la existencia de tierras, pero él sí lo sabía y por los medios científicos con que contaba se lanzó a buscarlos y encontrarlos.
Bartolomé de las Casas correspondió a tratar a Colón como un instrumento de la Providencia Divina que mueve los caminos del hombre, por lo tanto, Dios iluminó a Colón en su viaje porque hay en la tierra muchas personas que aún no conocen el Evangelio de Cristo y buscan las fuentes regeneradoras por medio del bautismo. El fue simplemente un instrumento para la salvación de los hombres. Así si no detenemos en cada uno de los autores, veremos claramente que Herrera, Beaumont, Robertson, Navarrete, Humboldt y Morison, en muchos casos concuerdan en ideas tal vez lógicas, aunque en ciertas partes divergen, principalmente sobre la situación imperante de la época, a costa de los intereses y los interesados en saber puntos de opinió.
Los conocimientos que llevaron a Colón a ir en busca de esas nuevas tierras, no fueron las más novedosas, para nosotros, para ellos era estar al día y a la vanguardia, teorías salidas de pensamientos filosóficos, escolásticos y teológicos. El plano de la metafísica cobró gran auge, pues conocer lo que estaba más allá de donde el hombre había llegado, era estar retando la autoridad de Dios, quien regía al universo entero. Si bien el universo era concebido como algo propio de Dios, cuyas facultades había sido delimitadas por él mismo, y en las creencias religiosas su creación y transformación, y su división en planos, en forma de Clímaco, que en griego significa escalera para subir al cielo, donde a mitad de esa escalera se encuentra la Isla de la Tierra donde habita la humanidad, más abajo se encuentran los pecados, purgatorio e infierno, y subiendo, el cielo, las estrellas, etc., ese mismo pensamiento influido en la mente de los científicos del siglo XV dejaron huella en el estudio y las posibilidades de colocar en existencia a muchas tierras más que aún podrían existir después de los inmensos mares que ocupan las regiones conocidas, como Europa, Asia, África. San Agustín de Hipona y San Isidoro de Sevilla, por cierto, grandes santos de la Iglesia, involucrándose en temas no correspondientes idealizaron con teorías existenciales de tierras habitadas, las contradicciones eran claras, ni uno a favor ni otro en contra.
Si bien cada viaje realizado por empresas descubridoras y colonizadoras  aumentaban más los conocimientos relativos a la existencia de otras extensiones de tierra nunca antes vista por ellos, el considerable aumento de nuevas técnicas de navegación y especialización de los mapas, llevó a Colón a conocer los diversos caminos que debería a travesar para llegar a otros destinos. Hay que especificar que iba en busca de rutas comerciales y llegar a la India era su objetivo, por lo tanto, creyó ciegamente haber llegado a unas tierras donde otros ya habían puesto los pies, sin tener el menor mérito de adjudicarse un descubrimiento, simplemente halló una nueva ruta hacia el oriente cruzando el mar océano.
Ahora, si América realmente fue descubierta es tan falso como decir que Hidalgo realizó la Independencia de México, más sin embargo, tuvo en su camino una idea de apertura a tierras en las cuales comercializaría con los elementos buscados. No halló lo que espera, pero si se encontró con una gente a la cual todos creían como la misma sociedad del paraíso, gente sin pecado o con pecado, idólatra, y alejados de Dios, al cual ellos tratarán de Evangelizar y extender el Reino de Dios y los sacramentos. A fin de cuentas América no era su nombre, Colón nunca llamó a estas tierras como ahora le conocemos, su creencia iba a ser de las que había llegado a un territorio que ocupaba parte de la misma China. Ante estos múltiples problemas se ha llegado a la conclusión de estar ante sólo una invención teórica de América, los europeos colocar a estas tierras en virtud a su ideología, a su gusto, molde e imaginación. Contando con la ayuda de elementos religiosos, políticos y comerciales.
Sin embargo, hay que ver claramente la situación que durante el libro hemos abordado, O´ Gorman, quien después de todo realizó una muy buena investigación sobre el tema y dio una apertura enorme, abrió brecha como muchos dicen, más aquí existe un pero, estas afirmaciones pueden ser en todo caso confusas, porque si bien muchos de los autores de quien toma referencias aludiendo a Colón, por más que pudieran haberlo conocido (en algunos casos) no me convenzo de que realmente lo que escriben era eso lo que pensaba el almirante o lo que tal vez conocía, me sonaría a conocer a una persona por medio de otras, sería absurda esa afirmación, no podemos conocer a una persona, su ideología, sus enfoques, etc., nadie puede pensar y saber lo que yo conozco y de la misma forma, contada por otras personas, que si bien se conocerá algo pero es sólo superficial y en opinión de los demás.
Esto nos lleva a dudar si realmente Colón sabía que había llegado a otro continente, es obvio que al primer viaje no, pero en los otros que realizó creemos que haya tenido serias dudas con respecto al territorio, y si había leído acerca de otros viajeros que llegaron a las “Indias”, no creemos que sea un ignorante e ingenuo al no poder darse cuenta que los habitantes de aquellas regiones de Asia eran de forma físicamente distintas a los de estas tierras, si aquellos ya usaban ropas abrigadoras, aquí en América muchos usaban todavía taparrabos, inclusive la geografía y la naturaleza, se peca de presunción al quererle asumir una idea de la cual no tenía la más mínima idea, o tal vez si. Hoy debemos a esta tierra llamada América, ser una invención lograda por españoles y un genovés ingenuo tal vez, politizada por quienes buscaron darle identidad a una porción de tierra que no tenía más que aborígenes “incultos e ignorantes”, como repetían ciertos religiosos en el campo evangelizador.

domingo, 27 de marzo de 2011

GEOGRAFÍA DE LAS LENGUAS Y CARTA ETNOGRÁFICA DE MÉXICO

El ilustre geógrafo, historiador, escritor e investigador Manuel Orozoco y Berra concibió la idea de publicar una obra que insertara información referente a las lenguas y étnias que se conglomeran en el territorio mexicano y cuyo título de imprenta fue "Geografía de las lenguas y Carta etnográfica de México precedida de un ensayo de clasificación de las mismas lenguas y de apuntes para las inmigraciones de las tribus" que se imprimió en la imprenta de J. M. Andrade y F. Escalante en la Ciudad de México en el año de 1864. Se encuentra dividida en 3 partes, la primera lo constituye la clasificación de las lenguas; la segunda proporciona datos sobre las inmigraciones de las tribus en el territorio mexicano y la tercera, ubica en cada entidad federativa las étnias que la habitan.

De ello podemos desprender la siguiente información que ayudará a algunos historiadores e investigadores a tomar datos necesarios:

En la Primera Parte en el punto II:

"De los informes recibidos de Tabasco resulta, que el mexicano que allí se habla ha perdido su primitiva pureza, y es, más bien que una lengua, un dialecto bárbaro, mezclado con palabras castellanas y de los idiomas de los pueblos comarcanos: los indios se llaman agualulcos o agualulcos, de cuyas voces se forma también el nombre del dialecto que usan."

En la Primera Parte en el punto IV:

"El caribe tomado del nombre de caribes que se les da a los indios que habitan en las fronteras de Tabasco, y que también son de estirpe yucateca. Estos que aquí apuntamos forman parte de los de la América Central, de los cuales escribió una memoria el coronel don Juan Galindo, publicada en inglés."

"Lengua hermana de la maya es el chontal; chontalli en mexicano quiere decir, extranjero o forastero; hasta fines del siglo XVI se encontraban chontales en los Estados de México y de Guerrero, que hoy han desaparecido; existen en Oaxaca, en Tabasco y en Guatemala. Balbi no refiere a este grupo de lenguas el chontal, no obstante que Hervás es de opinión contraria; nos decide a colocarlo en este lugar la noticia que de Tabasco recibimos afirmando que el chontal tiene semejanza con la maya. El padre Burgoa hace una triste pintura de los chontales de Oaxaca, representándoles como totalmente bárbaros, broncos, feroces, sumergidos en la más espantosa ignorancia, desnudos y antropófagos: el retrato no conviene del todo a los de Tabasco, avecindados en el distrito de la Chontalpan, ni mucho menos a los establecidos en Guatemala, sin duda por haberse pulido con el trato de las naciones vecinas. El idioma es digno de la tribu, pues es áspero, incompleto y desaliñado. Todo esto nos inclinaría a creer que este pueblo es uno de los primitivos en el país; que las invasiones de la familia mexicana le privó de los terrenos que ocupaba en Guerrero, quedando aquí una parte de la tribu mezclada con los invasores, mientras el resto huyó para el Sur. A este rumbo, es decir, en Oaxaca, la irrupción de los mixtecas dejó todavía confinada en las montañas una fracción de los bárbaros, y la otra fracción se estableció en Tabasco, de donde a su turno fueron desalojados y empujados hasta Guatemala por los guerreros de la familia maya quiché que vinieron a asentarse en su comarca."

En la Primera Parte, punto XI:

"El zoque, zoc, soque, se habla. en Tabasco, Chiapas y Oaxaca; entra, según antes vimos, en la composición del tzendal, y conjeturamos que pertenece a la familia maya-quiché."

En la Tercera Parte, punto II:

"Poco o nada se sabe acerca de las tribus habitadoras de esta fracción política. Los mexicanos conocieron aquel país por las relaciones de sus traficantes, pues ni lo invadieron, ni tuvieron con él relaciones directas: por este rumbo las armas de los emperadores de México no pasaron del Coatzacoalcos. La comarca, con el Yucatán y las tierras al Este, eran llamadas por los mexicanos Onohualco."
"Fuera del castellano, dominante en la capital y en algún otro lugar, se encuentran en Tabasco los idiomas maya, chontal, zoque, mexicano, ahualulco y caribe."

Maya
"Se habla en el distrito de Macuspana, al Este y hacia los límites con la Isla del Carmen, extendiéndose hasta el pueblo de Montecristo. Las poblaciones que le pertenecen son:
Usumasinta o Cabecera 
Tenosique 
Estapilla 
Multé 
Santa Ana."
Maya y chontal
Montecristo.
Chontal
"Lengua hermana de la maya, que se encuentra derramada en Oaxaca y en Guerrero al Oeste, hasta Guatemala al Este. En Tabasco es el idioma que ocupa mayor extensión, dilatándose por los distritos del Centro, de la Sierra, de la Chontalpa y de Macuspana. Son sus pueblos:
Distrito del Centro:
S. Juan Bautista 
Atasta 
Tamulté de las barrancas 
San Francisco o Estancia vieja
Guadalupe de la Frontera
San Francisco el Real o las Isla 
Distrito de la Sierra:
Santiago Teapa
Tecomajiapa
La Concepción o la Ermita
Tacotalpa
Pueblo nuevo de las Raíces
Distrito de la Chontalpa:
Natividad Cunduacan
Soyataco
Mecoacan
Iquinuapa
Paraíso
Tecoluta de las montañas o Tecolutilla
Nacajuca
Tuctla
Mazateupa
Tapucingo
Guaitalpa
Tecoluta
Guatacalco
Olcuatitan
Ojiacaque
Pueblo nuevo Olcuizapotlan
Tamulté de la Sabana.
Distrito de Macuspana:
Macuspana
San Carlos
San Fernando
Tepetitan."
"Los chontales viven contentos en su miserable condición. Sus chozas, formadas de paja, son estrechas, y los pobres muebles están como amontonados en ellas; la puerta queda siempre para el monte o para un lugar retirado, a fin de que si se presenta un extraño puedan huir con facilidad las mujeres y los niños y que no les vean; el padre de familia queda solo para hablar con el extranjero. Este carácter huraño y desconfiado desaparece con los amigos, con quienes toda la familia se muestra social y afable; pero se hace patente en las domas circunstancias de la vida, por saber guardar un secreto de una manera notable, por no responder jamás a lo que se les pregunta sino por la frase de «quién sabe», por no decir la verdad y ocultarlo todo. No procuran su adelanto ni su mejora, naturalmente indolentes y perezosos, viven en la holganza sin dedicarse a alguna cosa."
"Sus artículos de primera necesidad consisten en el maíz, el cacao, el tabaco y el aguardiente; su alimento frecuente es el posole, que es una bebida formada del maíz cocido y molido deshecho en agua; rara vez comen la carne de res, a no ser en las festividades religiosas o en sus casamientos; en cambio gustan mucho del pescado, lo cual les hace dedicar un tanto a la pesca. En las fiestas la carne se prepara de una manera peculiar: reses y pavos quedan cortados en grandes tajadas, que se asan un poco, y colocadas en las escudillas reciben la salsa llamada ulich, compuesta de harina de maíz desleída en agua y puesta a hervir hasta que toma alguna consistencia. Antes de tocar la comida, el más anciano sahuma con incienso al santo de la festividad y se arrodilla ante él con unas velas de cera virgen en las manos, para pedir ixin (maíz), jáas (plátano), in (yuca), chúm (calabaza), chigchúm (challote), hácum (camote), y júc (macal), para alimentarse. Estos ancianos tienen gran influjo en los pueblos, gozan de muchas exenciones, y se les oye con respeto en los negocios públicos."
"Careciendo los chontales de abrigo y de alimentos nutritivos, son sin embargo sanos y robustos. Atribuyen las enfermedades de que adolecen a los hechizos; sus facultativos tienen un gran conocimiento práctico de los vegetales y de sus virtudes, y curan las dolencias con ellos, no sin practicar en secreto ceremonias misteriosas antes de poner mano al enfermo. Usan de la sangría, punzando con una navaja, un vidrio, o un colmillo del pege-lagarto, de que resulta que más se padece con el remedio que con la enfermedad."
"Afectos a las bebidas embriagantes, conocen dos particulares, el chorote, y el balche o guarapo, compuesto de agua, caña de azúcar, palo-guarapo y maíz quemado."
"En materias religiosas son supersticiosos, fanáticos e hipócritas; en nada creen, ponen duda en todo, y solo están aferrados en la existencia de los brujos y de los maleficios. Creen en la transmigración, suponiendo que los hombres se vuelven toro, tigre, culebra, pájaro, etc.; de aquí es que miran con recelo los daños que los animales les causan, atribuyéndolo a que aquellos son sus enemigos, y buscan a los hechiceros para que les den la manera de tomar venganza. Concurren presurosos a las fiestas de la iglesia y gastan sus pocos bienes, no obstante lo que acabamos de decir."
"El vestido de los hombres consiste en una camisola, o camisa corta que sólo llega al estómago, sin mangas y a veces sin cuello; un calzoncillo hasta la rodilla o hasta los talones, y el sombrero. Las mujeres llevan una enagua, y si usan la camisa es dejando las faldas por de fuera; muchas usan el refajo chiapaneco: los muchachos andan completamente desnudos."
"Estas costumbres tan semejantes a las de los mayas, indican que una misma civilización, las mismas creencias se han extendido entre ambos pueblos, reconocidos hermanos por la afinidad de las lenguas."

Zoque
"El zoque, soque, zoc, entra en la composición del tzendal. Idioma que hemos dejado sin clasificar, presumimos que pertenece a la familia maya: zohttp://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12048175338089301865624/cminusc.jpg en maya significa murciélago, nombre idéntico al de los tzotziles. Se extiende a Chiapas y a Oaxaca; en Tabasco ocupa los pueblos siguientes, en el distrito de la Sierra:
Tapijulapa 
Ocsoloatan 
Puscatan 
Jalapa 
Jahuacapa 
Astapa 
Cacaos." 
"En el pueblo de Ayapa, distrito de la Chontalpa, se habla zoque y mexicano."
"No obstante que después nos ocuparemos de los zoques, citando la autoridad del señor Moro, por vía de comparación copiaremos aquí el juicio formado acerca de ellos por el mayor Barnard, en estas palabras: «Los zoques habitan la región montañosa del Este (en el istmo de Tehuantepec), desde el valle de Chicapa al Sur, hasta el río del Corte al Norte: ocuparon primitivamente una provincia chica, situada en los confines de Tabasco, y fueron sometidos por la expedición que llevó a Chiapas Luis Marín. Se parecen en algunos de sus rasgos a los mijes; pero son de formas más atléticas; y se les distingue fácilmente por lo marcadas que tienen las facciones, y la rara costumbre de afeitarse la corona de la cabeza. Gustan desenfrenadamente de licores, son ordinarios y vulgares en sus modales, pero son pacientes, sufridos e industriosos. Cultivan grandes cantidades de naranjas deliciosas, maíz y tabaco en los trechos de tierra abierta de la Sierra, y tienen en todo el istmo una celebridad merecida los efectos que fabrican de ixtle y pita. Mentalmente son de una ignorancia lamentable, pues sus ideas de la Divinidad y la religión son vagas e indefinidas. Su conocimiento del idioma español es limitado, lo mismo que entre los indios de Güichicovi.»"
Mexicano y Ahualulco
"El idioma mexicano, que ocupa una extensión tan considerable en México, termina; por este rumbo en Tabasco, junto a los pueblos de la Chontalpa. Desde aquí hasta el Coatzacoalcos la lengua ha perdido mucho de su antigua pureza; este cambio se ha verificado con particularidad entre los indios llamados ahualulcoso agualulcos, entre quienes es ya una jerigonza bárbara, llena de palabras españolas y de las lenguas de los pueblos con los cuales están en contacto: de aquí ha dimanado que pusiéramos en nuestra clasificación al ahualulco como un dialecto del mexicano."
"Los caracteres generales de aquella raza difieren poco de los que marcan a los mexicanos; los mismos alimentos que en los demás lugares, la misma indolencia para el trabajo, el mismo amor a la independencia y a la soledad, idéntico afecto a la embriaguez, y no les falta el apego a sus antiguas creencias, ni su reconocida ignorancia. Por lo demás, si hemos de admitir lo que el mayor Barnard afirma: «Son los indios de estatura menos que mediana, pero anchos de espalda, y de gran fuerza muscular, pues a menudo llevan a hombros, durante muchas horas, un peso de 150 a 256 libras, expuestos a los rayos del sol más caluroso del verano: su color es cobrizo; tienen el cabello liso y grueso, poca barba, ojos chicos, altas las quijadas, la frente chica y estrecha, los dientes blancos, labios gruesos, una expresión agradable de boca, y un mirar melancólico y triste. Las mujeres son menos fuertes, y algunas hay hermosas y bien proporcionadas, realzando, su belleza su dedicación a los quehaceres domésticos: son alegres y muy vivas en sus modales; y son más tímidas que modestas."
"Poco puede decirse del traje de los indios, que se compone de los efectos más sencillos y ordinarios: el atavío de las mujeres lo forman un lienzo sencillo de algodón, ajustado alrededor del cuerpo, desde la cintura hasta las rodillas, dejando el pecho y la espalda completamente descubiertos. Se entretejen el pelo con cintas de colores vivos, dejándolo caer por el cuello formando trenzas negras y brillantes, o lo recogen bonitamente alrededor de la parte de atrás de la cabeza entrelazado de flores, y lo sujetan con un peine semicircular; y cuando hay alguna fiesta, se iluminan el pelo con un escarabajo llamado cucuyo, que arroja una luz fosfórica. Es común entre los niños de ambos sexos la más completa desnudez
Sus costumbres son sencillas, se alimentan principalmente de vegetales, y tienen exagerada afición por los licores embriagantes; son serios y meditabundos. Es particular el respeto que los hijos tienen por sus padres, y la veneración con que miran a los ancianos. Se guarda fidelidad en el matrimonio, contraído frecuentemente en edad muy temprana por huir del servicio de la milicia. Sus creencias religiosas están reducidas a las exterioridades del culto, mezcladas con ridículas supersticiones."
«Como agricultores, están todavía los indios en los tiempos primitivos ni los accidentes del comercio extranjero, ni el contagio del ejemplo han producido cambio visible en su modo antiguo de cultivar la tierra: bástales saber «que la tierra alimenta al que la cultiva,» y que ningún incidente, sea político o de otra especie, puede destruir su exuberante fertilidad. Como labradores, el indio es pobre, pero libre; y apetece la soledad de su miserable ranchito, porque le devuelve, aunque sea peor o jornalero, algún tanto de la perdida libertad de su antigua raza. Este deseo de buscar la soledad, ha dado origen a la disposición que tienen de habitar los puntos elevados y las cumbres, y de situar sus pueblos en lugares los menos fáciles de acceso y menos ventajosos para prosperar.»"
"Las costumbres que acabamos de bosquejar son comunes a todos aquellos indígenas; por lo que toca a los agualulcos en particular, nos encontramos en el Boletín de Geografía, que «Allá en la época que el célebre filibustero Lorencillo (Laurent Graf) ejercía sus rapiñas en las costas de Yucatán y Tabasco, época que corresponde a los años de 1680 a 1685, existían entre las barras de Santa Ana y de Tonalá, cuatro pueblos de indios situados en la costa, y que se nombraban colectivamente los 'agualulcos', formando los límites de la entonces provincia de Tabasco. Estos cuatro pueblos se llamaban individualmente, los Cozoliacaques, los Tecominuacanes, los Mecatepeques y los Huimanguillos. Acosados estos indios por Lorencillo, abandonaron sus pueblos, se dividieron y fueron a establecerse en los lugares y formas siguientes: los Cozoliacaques se trasladaron a Acayucan, en donde hoy existen conservando el nombre de su pueblo, y en estos últimos días, una porción de estos indios ha vuelto a habitar el lugar del antiguo Cozoliacaque; los Tecominuacanes se dividieron en dos fracciones, de las cuales una fundó el pueblo de Boquiapa que hoy figura en el partido de Cunduacan, y la otra se estableció con el mismo nombre de Tecominuacan siete leguas al NO de Huimanguillo en donde hoy existe; los Mecatepeques fueron a asentarse entre Tecominuacan y Ocuapan, y allí se ve un pueblecillo en completa decadencia; los Huimanguillos se dividieron en tres porciones, de las cuales la una se fijó en el partido de Cunduacan, fundando el actual Huimango; otra, mezclándose con la raza blanca, se estableció en Ocuapan, y la tercera fundó el actual Huimanguillo."
Caribe
"Dialecto del maya, usado por indios que se internan en Tabasco y tienen su asiento principal en Guatemala. Son bárbaros, y no tenemos datos bastantes para decir el parentesco que los una con los caribes de las islas."

Algunas partes de la obra de Orozco y Berra se han insertado in toto, de esta forma aquellas personas interesadas puedan obtenerlos sin necesidad de buscarlos en antiguas bibliotecas, facilitándoles la búsqueda con la condición de respetar que son obras de carácter histórico y además vistas muy poco por los investigadores tabasqueños.


Lic. Eddy Lorenzo González Jiménez
Historiador

SECCIÓN DOCUMENTALIA

La siguiente sección fue pensada específicamente para que los lectores conozcan las diversas fuentes escritas que hacen referencia a Tabasco, ya sea de autores locales, nacionales o extranjeros, además de ser una valiosa fuente bibliográfica que ayudará a muchos a entender los sucesos políticos, sociales, económicos, religiosos y culturales de la entidad.

El porqué del nombre de documentalia: se entiende por documento una relación escrita en hojas que tiene un valor importante ya sea para la administración o para la historia, documentalia es una serie de documentos que unidos conforman una compilación con temáticas diferentes pero relacionadas entre sí. Esto es, que los diversos documentos o libros insertados en esta sección son de diferentes vertientes pero convergen en ser parte de la historia propia de Tabasco.


Portada de la Memoria a favor de la provincia de Tabasco, en la Nueva España  presentada a S. M. Las Cortes Generales y Extraordinarias por el Pbro. Dr. José Eduardo de Cárdenas y Romero.

A todos los lectores, pedimos que la información que les sea de interés y desee obtener ciertos datos que quizá les sea indispensable para algún trabajo o asunto personal o mero gusto, me lo haga saber y si está en mis posibilidades encontrarlos, con gusto lo subiremos en el presente blog.

Advertencia: El contenido que aquí se detalla está protegido por los derechos de autor en sus respectivas obras, por tanto es necesario que al hacer uso del mismo, den crédito necesario de los autores señalados, de la forma en que se contiene en cada obra o documento.

sábado, 26 de marzo de 2011

EL COMERCIO DE LOS MAYAS EN COMALCALCO

     El presente trabajo fue presentado el día 24 de abril del 2007 con motivo de las Conferencias que se realizaron en el Museo de Historia de Tabasco "Casa de los Azulejos", el foro llevó por nombre general "Tabasco ¡Cultura e Historia!", en ese maro se presentó el texto que a continuación se reproduce, uno de los primeros trabajos realizados durante el transcurso de mi Licenciatura.

Contexto general:

            Periodos[1]:

Preclásico (2500 a.C. – 250 d.C.)

Temprano (2500 – 1200 a.C.).-         Aldeas cuya economía se basa en la agricultura. Comienza la fabricación de vasijas y figurillas de barro (cerámica).

Medio (1200 – 400 a.C.).-                 Se inicia la construcción de ciudades, surge y se consolida la cultura olmeca, el primer desarrollo complejo de Mesoamérica: La Venta.

Tardío (400 a.C. – 250 d.C.).-           Sobre la base de la economía agrícola se desarrolla la construcción de ciudades y surgen centros regionales que ostentan el poder político y religioso. Aparecen la escritura y el calendario.

Clásico (250 – 900 d.C.)

Temprano (250 – 600 d.C.).-            Se consolida la presencia maya en la región. Surgen sitios como Comalcalco, Tortuguero (Macuspana), Pomoná (Tenosique) y Moral-Reforma (Balancán). A finales de esta fase comienza el apogeo de Comalcalco.

Tardío (600 – 900 d.C.).-                  Notable incremento en el número de asentamientos mayas en la región. Se consolida la importancia de los sitios surgidos en la fase anterior, algunos de los cuales son dependientes de Palenque, en tanto que otros estan relacionados con Calakmul. Elaboraron de figurillas por varios sitios de Tabasco.

514 – 790 d.C.-                                  Registro de las inscripciones de Pomoná.

649 d.C.-                                            Comalcalco es sometido por Tortuguero, aliado de Palenque.

659 DC.-                                            Pakal el Grande, de Palenque, hace prisionero a un señor de Pomoná.

Siglo IX                                               Decadencia de Comalcalco.


Comalcalco: Generalidades.

            El asentamiento prehispánico de Comalcalco constituyó un importante enclave comercial en la región de la Chontalpa, por constituir una zona de tránsito entre la costa del Golfo y la península de Yucatán, respecto al área del río Usumacinta, el Altiplano central y el extremo norte del Golfo de México. Su situación geográfica, sobre la margen este del caudaloso río Mezcalapan, antiguo tributario del Grijalva, le proporcionó una posición estratégica para el tráfico interregional de mercancías, hecho que puede comprobarse con la presencia de diversos productos que no se encuentran en la región, como son los yugos y hachas de la región Huasteca, las figurillas de Jaina y Jonuta, los materiales líticos de yacimientos localizados en Guatemala y el estado de Hidalgo o en la cerámica foránea de diferentes localidades. Comalcalco es uno de los grandes desarrollos del periodo Clásico (250-900 d.C.). Los mayas de Comalcalco asumieron el reto que la naturaleza les impuso y construyeron sus edificios a base de arcilla, utilizándola como relleno; en algunas estructuras se usaron ladrillos como revestimiento y para la construcción de espacios interiores cubiertos por el arco falso o bóveda maya. Gracias a la quema de grandes cantidades de conchas de ostión se hicieron aplanados de estuco, mezcla de cal y arena de muy alta calidad, que perduran hasta nuestros días. Conforme al más reciente estudio epigráfico se sabe que el nombre original de la ciudad era Hoy’ Chan.


El comercio.

            Los mayas dependían en buena parte del comercio, el cual se hacia localmente entre los vecinos de la población, intercambiando los productos en los mercados; o bien la gente de los poblados pequeños iba a los grandes mercados, a donde concurrían mercaderes de varias zonas, como sucedió en Comalcalco, centro comercial y puerta del mundo maya. Habían patios y plazas, lo mismo que en edificios ocupados por los administradores, en los cuales se intercambiaban productos y materias primas locales, junto con mercancías provenientes de lejanos lugares.

            En Comalcalco en la Plaza Norte, rodeado por los Templos I, II y III, yacía el mercado donde se comercializaba todo tipo de productos necesarios, utilizados por los mayas, esta relación se efectuaba a todos los niveles, desde la Husteca, Teotihuacan y los mismos mayas del Peten, Puuc hasta Honduras, que para comerciar con los primeros tenían por paso obligado Comalcalco, a mas de depender de Palenque y siendo este un señorío muy dominante, hizo de este sitio un centro comercial interno y externo. Sus proveedores mayas Chichen Itzá, Acalan, Nilo, Naco, Bacalar, Xicalango, Zinicantan, Ecab, Conil, Uaxactún, Palenque propiamente y otros mas en menor escala[2].


La intensificación del comercio.

Se desarrollaron en el clásico grandes mercados en las urbes que se llamaban p`polom[3]. Los comerciantes hacían largos y exhaustivos recorridos para poder abastecer a pequeños comerciantes quienes distribuían de casa en casa los artículos. Del Valle de Motagua, en Guatemala, Honduras y del Puuc. Los grandes comerciantes adquirían gran prestigio y fama entre la nobleza maya, formaron un grupo selecto fuertemente ligado a los sectores gobernantes y protegidos por ellos... y en algunas ocasiones eran reclutados como espías del reino.


Funcionamiento de los mercados.

            Este estaba regido por una especie de corte judicial y mercantil, situada en una esquina del recinto destinado al comercio; siendo un jefe especial el que cuidaba el orden, controlaba las medidas, fijaba los precios, evitaba los abusos, castigaba a los infractores y evitaba el engaño y el robo. El mercader maya, llamado polom, estaba organizado en gremios usaba un bastón y un abanico como insignias de su rango, llevaba una bolsa o red para guardar las monedas que a menudo eran granos de cacao, cascabeles de cobre, conchas coloradas, plumas de quetzal, hachuelas de cobre y otras piedras verdes; los mercaderes eran por lo regular señores principales los cuales tenían un dios principal, este es Ek Chuah (escorpión negro de la guerra), patrono del cacao y e los mercaderes, al que hacían fiesta en el mes de Muan.

Las rutas comerciales fueron establecidas por los mayas para transportar productos. Era una actividad llevada fuera de sus fronteras por los comerciantes y los productos eran transportados utilizando esclavos, algunos comerciantes eran llevados en literas o hamacas se iban acompañados de una escolta y cierto número de cargadores; se realizaban mediante intercambio o truque, de los diversos productos, aunque también se utilizaban los granos de cacao a manera de moneda. Aunque no había un valor exacto, un conejo valía 10 semillas.

            A mediados de los años 800, un grupo conocido como el Putun maya, emigraron al estado de Yucatán, procedentes de la región costera del Golfo de Mexico (Tabasco). La mayor parte eran guerreros y comerciantes. Comerciaban con regiones tan apartadas co9mo Veracruz, Honduras y los mayas peninsulares. Había toda clase de comerciantes, desde el muy rico que pertenecía a la nobleza, hasta el traficante u honero[4].

            Había tanto rutas terrestres como marítimas, y en otros lugares verdaderos caminos o calzadas, llamadas sacbé, como se observa en Cobá, Chichén Itzá, Cava, Izamal, Dzibilchaltún, El tigre, etc.

Materias de intercambio.

Mercaderes mayas llevaban e intercambiaban:

1.- Preciosas piezas de ropa, entre ellas, las prendas de vestir que se hacían de algodón, plumas de guacamaya y quetzal, lo mismo que el henequén y el cáñamo silvestre; bragueros o paño de caderas, capas de plumas (utilizada sobre los hombros); faldillas cortas (que eran sujetas por cinturones de cuero de venado, de cáñamo o de henequén); venían faldillas de piel de jaguar, abanicos de plumas, sandalias con taloneras de piel de jaguar y lazos decorados o tejidos; ornamentos, tocados y joyerías como el jade, oro, turquesa, cobre, plata, ámbar, hueso, concha, obsidiana, cristal de roca, perlas, adornos, como collares, brazaletes, pectorales, narigueras, bezotes, discos con mosaico de concha, pirita, pelo de conejo, etc[5].


2.- Alimentos: maíz, frijol, calabaza, jicamas, chiles, camotes, yuca, mandioca, sal, tomate, cacao, y algunas otras plantas; aguacates, anonas, cocoyoles, mamey, pitahayas, zapotes, frutos de ramón, tubérculos como el macal, hojas de chaya, etc.

            El alimento por excelencia era el maíz, que era complementada con carnes de algunos animales domésticos y montaraces, se preparaba de varias formas como la tortilla, atole, pinole, pozole tamal, etc. Tomaban una gran cantidad de masa de maíz sazonada con sal y chile. La semilla de calabaza fue un alimento de mucha importancia en la dieta o régimen alimentito indígena; la miel era otro ingrediente indispensable y se utilizaba como complemento alimenticio[6].

3.- Materiales: algodón, el pochote, henequén, tabaco, corteza de amate, cáñamo, hule, achiote, añil, guajes y jícaras, copal y resinas de los ciruelos, cedro y zapote; maderas preciosas, liquidámbar, palo de Campeche, mangle, balché, etc., grana o cochinilla, hierbas medicinales, pinturas y colorantes, pelotas de hule, cinabrio, vasos de alabastro y pedernal.

4.- Animales: venado, jabalí, tapir, tejon, armadillo, codornices, faisanes, iguanas, conejos, guajolote silvestre, etc.

5.- Pesca: mojarras, mantarraya, tiburón y también cangrejos, pulpos, tortugas, manatíes, caracoles, almejas, camarones, y otros, que conservaban asándolos, secados al sol, salándolos o cocidos para intercambiar con otros productos (al igual con las carnes de animales).

            Es así como el comercio ha brindado muchos frutos para los mayas de Tabasco, y a través de éste pudieron intercambiar su cultura y sus tradiciones con la mayor parte de Mesoamérica, y hasta el día de hoy sorprende saber que estos hombres y mujeres mayas mantuvieron una excelente organización con respecto al comercio y otras formas de convivencia y administración, es pues momento de retomar lo bueno que nos han legado y no dejar que se extingan nuestro pasado, sino que viva para el presente.

Lic. Eddy Lorenzo González Jiménez
Historiador







[1] Los Mayas de Tabasco, Roberto Garcia Moll, Arqueología Mexicana, No. 61, 2003, págs. 72-79, Editorial Raíces, Mexico.
[2] Zona Arqueológica de Comalcalco, INAH, CONACULTA 2001.
[3] P`polom, mercaderillo o regatón, Isabel Fernández Tejedo. Arqueología Mexicana. Vol. 5, Num. 20, XI-XII – 1998, págs. 46-53, Editorial Raíces, Mexico.
[4] Región de la Astronomia, Matemáticas y Arquitectura, Román Piña Chán, Una visión del Mexico Prehispánico, 1967, págs. 164-165, UNAM, Mexico.
[5] Ídem.
[6] Hombres de maíz en tierra de pavos y venados, Maria del Carmen León Cazares, Arqueología Mexicana. Vol. 5, num. 28, XI-XII - 1997, págs. 30-37. Editorial Raíces, Mexico.

Nota: Las fotografías insertadas en el texto son exclusividad del autor.