martes, 29 de marzo de 2011

ENSAYO LA INVENCIÓN DE AMÉRICA

Dentro de las estructuras prácticas de la enseñanza de historia, encontramos siempre una lineal muestra cronológica de hechos históricos que no tienen más que mostrarnos como señales dogmáticas que debemos creer sea como sea; éste caso al que nos enfrentamos a cuestionar y que bien es un punto de partida después de conocer con un punto y aparte la hazaña llevada a cabo por Cristóbal Colón el 12 de octubre de 1492, da un giro completamente certero a muchas de las interrogantes que nos hacíamos, no conformes con las explicaciones que durante mucho tiempo hemos creído.
Es indispensable ir discerniendo el problema de si realmente Colón descubrió América o es totalmente una falacia, las primeras autoridades, cronistas y escritores de la historia de la época de Colón han proporcionado divergencias en el caso, muchas teorías van creando las realidades algo distorsionadas, si para muchos de nosotros significó un cambio relativo en el pensamiento de la época, menos probable sería aceptar que Colón emprendía una “empresa descubridora”, esas palabras en concepto mantienen un significado distinto a los objetivos a los que realmente emprendía.
Paso a paso vamos a trasladarnos a las ideas generales de ese “descubrimiento”, pues es objetable que cada una de ellas nos va a dar luces para comprender lo que realmente sucedió aquel año de 1492. En lo original, la historia enseñada año tras año en las escuelas: la empresa descubridora de Colón llegó a tierras de América el día 12 de octubre de 1492, es el encuentro de 2 culturas. Simplemente demuestra que es algo superficial, sin querer demostrar una crítica histórica que proporcione una información veraz y oportuna en el caso mencionado. Ahora O´ Gorman a través de una sencilla investigación e indagando en cada una de las ideas que volaban desde hace 500 años y nadie se atrevía a contradecir a lo estipulado, encontramos los relucientes enfoques que dan origen a una idea distinta sobre el suceso en el cual Colón involucró a una de las naciones europeas que llevarán a cabo la colonización, saqueo, robo, explotación y exterminación de muchas razas aborígenes.
Buscaron los escritores de la historia tratar de justificar el encuentro de Colón con el Nuevo Mundo, la propiedad que sólo los españoles podrían tomar en posesión. Sin embargo, muchos aclamaron a una leyenda que dejaba mucho que desear, un invento que forja mentalidades diversas. Si alguien más había anteriormente descubierto estas tierras y que después de quedar en el olvido, y llegar Colón nuevamente, ya no sería descubrimiento, sino redescubrimiento. Pero continúan las interrogantes, como si sabía el almirante que estas tierras eran un nuevo continente, lo dudamos tajantemente, puesto que ni la ciencia de ese tiempo alcanzaba a delimitar razones geográficas territoriales. A decir verdad, los elementos con que contaban para una navegación marítima comercial o de expansión territorial  eran tan pobres, no queriendo decir inexacto, pues muchas veces los mapas encontrados de aquella época son realmente sorprendentes.
Oviedo buscó genera una conciencia más abierta a una disputa que se comenzaba a gestar,  negando la posibilidad de que alguien más haya descubierto estas tierras, que el almirante conocía la existencia un nuevo mundo, y llevó la práctica sus supuestas ideas, o sea, la gloria es de Colón y es su descubridor. Gómara, asevera que el relato del primer descubridor es cierto, su investigación le llevó a saber de la existencia de otras tierras, Colón es solo un redescubridor. Y su hijo Fernando Colón mencionó que nadie sabía de la existencia de tierras, pero él sí lo sabía y por los medios científicos con que contaba se lanzó a buscarlos y encontrarlos.
Bartolomé de las Casas correspondió a tratar a Colón como un instrumento de la Providencia Divina que mueve los caminos del hombre, por lo tanto, Dios iluminó a Colón en su viaje porque hay en la tierra muchas personas que aún no conocen el Evangelio de Cristo y buscan las fuentes regeneradoras por medio del bautismo. El fue simplemente un instrumento para la salvación de los hombres. Así si no detenemos en cada uno de los autores, veremos claramente que Herrera, Beaumont, Robertson, Navarrete, Humboldt y Morison, en muchos casos concuerdan en ideas tal vez lógicas, aunque en ciertas partes divergen, principalmente sobre la situación imperante de la época, a costa de los intereses y los interesados en saber puntos de opinió.
Los conocimientos que llevaron a Colón a ir en busca de esas nuevas tierras, no fueron las más novedosas, para nosotros, para ellos era estar al día y a la vanguardia, teorías salidas de pensamientos filosóficos, escolásticos y teológicos. El plano de la metafísica cobró gran auge, pues conocer lo que estaba más allá de donde el hombre había llegado, era estar retando la autoridad de Dios, quien regía al universo entero. Si bien el universo era concebido como algo propio de Dios, cuyas facultades había sido delimitadas por él mismo, y en las creencias religiosas su creación y transformación, y su división en planos, en forma de Clímaco, que en griego significa escalera para subir al cielo, donde a mitad de esa escalera se encuentra la Isla de la Tierra donde habita la humanidad, más abajo se encuentran los pecados, purgatorio e infierno, y subiendo, el cielo, las estrellas, etc., ese mismo pensamiento influido en la mente de los científicos del siglo XV dejaron huella en el estudio y las posibilidades de colocar en existencia a muchas tierras más que aún podrían existir después de los inmensos mares que ocupan las regiones conocidas, como Europa, Asia, África. San Agustín de Hipona y San Isidoro de Sevilla, por cierto, grandes santos de la Iglesia, involucrándose en temas no correspondientes idealizaron con teorías existenciales de tierras habitadas, las contradicciones eran claras, ni uno a favor ni otro en contra.
Si bien cada viaje realizado por empresas descubridoras y colonizadoras  aumentaban más los conocimientos relativos a la existencia de otras extensiones de tierra nunca antes vista por ellos, el considerable aumento de nuevas técnicas de navegación y especialización de los mapas, llevó a Colón a conocer los diversos caminos que debería a travesar para llegar a otros destinos. Hay que especificar que iba en busca de rutas comerciales y llegar a la India era su objetivo, por lo tanto, creyó ciegamente haber llegado a unas tierras donde otros ya habían puesto los pies, sin tener el menor mérito de adjudicarse un descubrimiento, simplemente halló una nueva ruta hacia el oriente cruzando el mar océano.
Ahora, si América realmente fue descubierta es tan falso como decir que Hidalgo realizó la Independencia de México, más sin embargo, tuvo en su camino una idea de apertura a tierras en las cuales comercializaría con los elementos buscados. No halló lo que espera, pero si se encontró con una gente a la cual todos creían como la misma sociedad del paraíso, gente sin pecado o con pecado, idólatra, y alejados de Dios, al cual ellos tratarán de Evangelizar y extender el Reino de Dios y los sacramentos. A fin de cuentas América no era su nombre, Colón nunca llamó a estas tierras como ahora le conocemos, su creencia iba a ser de las que había llegado a un territorio que ocupaba parte de la misma China. Ante estos múltiples problemas se ha llegado a la conclusión de estar ante sólo una invención teórica de América, los europeos colocar a estas tierras en virtud a su ideología, a su gusto, molde e imaginación. Contando con la ayuda de elementos religiosos, políticos y comerciales.
Sin embargo, hay que ver claramente la situación que durante el libro hemos abordado, O´ Gorman, quien después de todo realizó una muy buena investigación sobre el tema y dio una apertura enorme, abrió brecha como muchos dicen, más aquí existe un pero, estas afirmaciones pueden ser en todo caso confusas, porque si bien muchos de los autores de quien toma referencias aludiendo a Colón, por más que pudieran haberlo conocido (en algunos casos) no me convenzo de que realmente lo que escriben era eso lo que pensaba el almirante o lo que tal vez conocía, me sonaría a conocer a una persona por medio de otras, sería absurda esa afirmación, no podemos conocer a una persona, su ideología, sus enfoques, etc., nadie puede pensar y saber lo que yo conozco y de la misma forma, contada por otras personas, que si bien se conocerá algo pero es sólo superficial y en opinión de los demás.
Esto nos lleva a dudar si realmente Colón sabía que había llegado a otro continente, es obvio que al primer viaje no, pero en los otros que realizó creemos que haya tenido serias dudas con respecto al territorio, y si había leído acerca de otros viajeros que llegaron a las “Indias”, no creemos que sea un ignorante e ingenuo al no poder darse cuenta que los habitantes de aquellas regiones de Asia eran de forma físicamente distintas a los de estas tierras, si aquellos ya usaban ropas abrigadoras, aquí en América muchos usaban todavía taparrabos, inclusive la geografía y la naturaleza, se peca de presunción al quererle asumir una idea de la cual no tenía la más mínima idea, o tal vez si. Hoy debemos a esta tierra llamada América, ser una invención lograda por españoles y un genovés ingenuo tal vez, politizada por quienes buscaron darle identidad a una porción de tierra que no tenía más que aborígenes “incultos e ignorantes”, como repetían ciertos religiosos en el campo evangelizador.

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